El Castillo de Malmuerta o Torre de Malmuerta 14 oct 2017

Leyenda de España. En el siglo XV en Córdoba vivía el señor Belmonte, su nombre Don Fernando Alonso de Córdoba, un noble que se matrimonio con la bella Doña Beatriz de Hinestrosa, a la que superaba mucho en edad. Doña Beatriz siempre era agasajada por don Fernando con regalos, cuando la veía, dejaba de lado, su ardor combativo y su carácter agresivo cada ves que veía a su hermosa esposa.

Y todo parecía que marchaba bien en el matrimonio. Un día recibieron la visita de dos comendadores de la Orden de Calatrava, eran primos de don Fernando, eran hermanos gemelos, Fernán y Jorge Córdoba y Solier. Debido a su posición fueron recibidos con gran pompa y honrados con todo tipo de atenciones. Pero el destino de uno de ellos, Don Jorge se enamora locamente de Doña Beatriz, empezó a cortejarla e importunar con sus pretensiones cuando la veía sola.

Doña Beatriz cometió adulterio

Esto empeoró cuando Don Fernando fue llamado por el rey, para solucionar asuntos de la corte. Dejó a su señora esposa por varios meses. Ante su insistencia de Don Jorge y la ausencia del esposo, Doña Beatriz sucumbió y se entrego a él. Lo mantuvo en secreto por algún tiempo. A Don Fernando le llegó el chisme del adulterio y la verdad no lo creyó.

Hasta que los dos se vieron en la corte del rey, se cruzaron algunas frases y cada uno siguió con sus asuntos. El rey mando a llamar a Don Fernando para preguntar, que porque le regalo su anillo a Don Jorge.

Don Fernando no contestó

Ese anillo que el rey le vio a Don Jorge, lo reconoció, el monarca se lo había regalado a Don Fernando era un anillo muy valioso como muestra de su amistad, y Don Fernando prometió conservarlo. Ese anillo se lo dio a Beatriz cuando se casaron y ahora lo llevaba Don Jorge ¿Cómo es posible?.

Don Fernando regresó a casa unos días, vio a su mujer con el primo con el  anillo en el dedo, pero no perdió compostura, actuó como si no pasara nada, toda la fiesta la tenía adentro. Les dijo a ambos que tenía que irse otra vez, por asuntos de la corte amaneciendo se fue, cuando anocheció volvió a su casa y encontró a los amantes en su cama, entonces si perdió el control y empezó los sablazos con sangre y venganza y nadie pudo escapar ni siquiera los criados, porque ellos eran testigos. Cuando salió el sol un total de quince personas estaban muertas.

Cuenta la leyenda, que al rector de la iglesia de Santa María, le confesó su acción y pidió que todos los cadáveres se le diera cristiana sepultura, después se fue por muchos años. Cuando se presentó ante el rey, este le exigió que si quiere ser perdonado tenía que hacer una torre, termino la Torre de Malmuerta y pudo ser otra ves caballero del rey y fue perdonado por sus crímenes.    

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